UPyD
condena la actuación del profesorado del colegio de
Santa Eugenia
11.04.08
El partido de Rosa Díez pide que la consejería
de Educación explique claramente su postura. Para Jorge
Arturo Muñoz, de la Coordinadora de UPyD, el caso demuestra
la “espiral delirante del nacionalismo”
UPyD
manifiesta su indignación ante la noticia de que
en el colegio público Mestre Guillemet, de Santa
Eugenia, según palabras del propio director del centro,
Miquel Coll, publicadas hoy en diversos medios, los profesores
“están encima” de los alumnos durante
los recreos para comprobar que conversan en catalán,
y si lo hacen en otra lengua “les llaman la atención”.
UPyD condena rotundamente la actuación del equipo
directivo y del profesorado del centro e insta a la consejera
de Educación, señora Galmés, a que
explique con toda claridad cuál va a ser su postura
ante este caso y qué medidas piensa adoptar al respecto.
Unión, Progreso y Democracia
defiende el derecho de los padres a elegir la lengua de
escolarización de sus hijos y considera que las políticas
de inmersión lingüística constituyen
un atentado contra las libertades individuales. En particular,
que se extienda esta inmersión lingüística
al recreo demuestra que algunos docentes consideran tarea
prioritaria imponer a sus alumnos la visión de que
existen lenguas buenas y lenguas malas.
Jorge Arturo Muñoz, miembro de la Coordinadora de
UPyD en Baleares, considera que “la realidad educativa
de las Islas Baleares confirma la necesidad y el acierto
de las palabras de Rosa Díez en su intervención
de ayer en el Congreso de Diputados, durante la sesión
de investidura de Rodríguez Zapatero”. La líder
de UPyD hizo hincapié en la discriminación
que sufren los castellanohablantes en las comunidades bilingües
en las que hay presiones nacionalistas.
“Precisamente”, opina Muñoz, “quienes
deben cultivar la libertad y la pluralidad propias de las
sociedades democráticas mediante el ejemplo y desde
la infancia, procuran todo lo contrario. Que, con la excusa
de evitar la aparición de guetos, el profesorado
de la escuela de Santa Eugenia pretenda erradicar también
del tiempo de recreo una lengua oficial como el castellano
demuestra una vez más la espiral delirante a la que
conduce la entrega de la educación a una doctrina
política como el nacionalismo.”
Para Jorge Arturo Muñoz, “se trata de una vuelta
de tuerca más, un paso más en la sucesión
de graves atropellos a las libertades lingüísticas
que se iniciaron hace quince años en Baleares con
la política de inmersión lingüística,
que expulsaba de las aulas de la educación primaria
el castellano como lengua vehicular. Como consecuencia,
una educación todavía más degradada
por haberse transformado en una herramienta de imposición
de dogmas lingüísticos.”
¿Docentes
o comisarios lingüísticos?
Para UPyD, con medidas de este tipo, es
la escuela en su totalidad la que se convierte en un gueto,
uniformado de espaldas a la realidad social cuya variedad
no sólo no reconoce sino que pretende eliminar. “Los
docentes son, triste es reconocerlo, el sector de la sociedad
balear que menos comprende qué es una sociedad abierta
y plural; no en vano han asimilado la sesgada doctrina sobre
las metas de la educación que se imparte en la Escuela
de Magisterio de la UIB. A eso hay que añadir el
daño que se hace a los niños al negarles el
normal aprendizaje de la segunda lengua en importancia en
el mundo occidental”, concluye Muñoz.
En UPyD se considera que un maestro debe tener como tarea
prioritaria la de impartir una enseñanza de calidad
a sus alumnos, y no la de controlar en qué idioma
hablan con sus amigos, lo cual parece más propio
de un comisario lingüístico. Si un proyecto
lingüístico de centro o la misma ley permiten
semejante disparate, habrá que cambiar la ley y el
proyecto lingüístico.
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