UPyD
apoya la congelación de sueldos de los funcionarios,
que anuncia el Govern, aunque teme que no tendrá el
valor de aplicarla
El Govern ha de aplicar muchas otras
medidas de restricción de gastos
09.11.09 -
UPyD considera que el brusco descenso recaudatorio previsto
para 2010, obliga a contener el gasto corriente más
importante de los presupuestos: los sueldos de los funcionarios,
del personal laboral contratado por la administración
y de los políticos. Por otra parte, es necesario que
se respeten los ajustes salariales pactados con profesores
de la enseñanza concertada y con funcionarios de sanidad
y de otras consellerias, aunque negociando nuevos plazos de
pago. El
anuncio de congelación salarial de los funcionarios
se ha hecho a través de la Conselleria de Educación
y Cultura, la conselleria, con la de Sanidad, que más
funcionarios tiene en su haber. UPyD aplaude la intención
del Govern, necesaria en momentos de tan aguda crisis, aunque
teme que la intención no llegue al hecho, ya que
los partidos que componen el Pacte volverán a adoptar
su acostumbrada actitud pusilánime y no querrán
enemistarse con los sindicatos ni con el funcionariado,
donde tienen los partidos del Pacte su semillero particular
de votos, especialmente en educación. Lo funcionarios
deben comprender que en un escenario de descenso del IPC
de un 1%, mantener los sueldos es ya respetar el poder adquisitivo.
Este gesto será reconocido y agradecido por el resto
de la sociedad.
Otro
es el problema de la congelación de las mejoras salariales
que el Govern había pactado para 2010 con los profesores
de la enseñanza concertada (para acercarse a la equiparación
salarial con los profesores de la pública) y para
trabajadores de sanidad y otras consellerias (complementos
por antigüedad y otros conceptos de carrera profesional).
Estos compromisos, que no pueden considerarse subidas salariales
sino ajustes salariales, deben respetarse. UPyD se admira
de la miopía económica exhibida por el Govern,
idéntica a la miopía del Gobierno de Zapatero,
que comprometió estos gastos en momento de crisis
pensando que la crisis no iba a afectar la recaudación
de impuestos. Ahora bien, dado que el Govern ha terminado
por aceptar la evidencia, la brutal caída de la recaudación,
es el momento de apelar también a la responsabilidad
de los sindicatos y funcionarios afectados, para negociar
otros plazos en los que poder ver satisfechos estos compromisos
con los profesores de la concertada y trabajadores de sanidad
y otras consellerias.
UPyD
quiere llamar la atención sobre lo evidente: los
presupuestos dependen de la recaudación y si aquéllos
son superiores a ésta, se tiene que recurrir a la
emisión de deuda, es decir, a la sustracción
futura de dinero de los ciudadanos vía impuestos.
Y esto en época de crisis es restar recursos de las
economías familiares, restar su capacidad de ahorro
y su capacidad de inversión. El sueldo de los funcionarios,
que es en muchas consellerias la partida de gasto más
importante, proviene, como todos los gastos y servicios
públicos, del dinero de los contribuyentes (entre
ellos, evidentemente, los propios funcionarios) y no se
puede pedir a éstos, en momento de grave crisis,
que mermen su poder adquisitivo, para financiar con él
el mantenimiento del poder adquisitivo de aquéllos.
Ahora
bien, esta congelación salarial será inútil
y poco ejemplar si a la vez no se toman muchas más
medidas de austeridad que las aplicadas a los funcionarios:
eliminación de complementos de indemnización
de altos cargos, congelación de los sueldos de los
políticos, restricción de las comisiones de
servicio, restricción y profesionalización
de asesores, eliminación de gastos superfluos, reducción
más que notable del presupuesto destinado a normalización
lingüística, eliminación de duplicidades
de servicio, etc. |