"Las
abreviaturas en el móvil no perjudican la salud de
la lengua"
02.05.08
Caterina Canyelles y Margalida Cunill fueron pioneras
en su día con la publicación de unas normas
para el ´SMS´ en catalán
El
español y el catalán de los jóvenes
¿molan mazo? Expresiones como ésta o frases
con lenguaje esquematizado del tipo: "E aprbdo ls mats"
provocaron hace varias semanas en el congreso sobre lengua
castellana de San Millán de la Cogolla las iras y
las furias de los filólogos más puritanos,
defensores a ultranza de la ortodoxia normativa léxico-gramatical.
Las prédicas apocalípticas llegaron a tildar
el castellano juvenil de lengua contagiada por el fast food
de las nuevas tecnologías e incluso se aventuraron
a construir metáforas como anorexia léxica
y expresiva. Otros profesionales, situados en la frontera
y a fuego cruzado entre las reglas rígidas o las
rupturas totales, se han dedicado a estudiar el lenguaje
de los chats cibernéticos o los SMS fascinados por
la revolución de las comunicaciones vivida en la
última década.
Éste es el caso de dos filólogas de la Universitat
de les Illes Balears (UIB), Caterina Canyelles y Margalida
Cunill, que publicaron en 2005 el que fue el primer manual
normativo para escribir SMS en catalán.
"Toda esta historia nació a raíz de un
curso que impartimos en la Universitat Catalana d´Estiu
de Prada de Conflent, cuyos resultados decidimos recopilar
y publicar en un texto con vocación normativizadora",
relata Caterina Canyelles.
Esta profesional, que trabaja en los servicios lingüísticos
de la universidad, no siente ningún temor ante el
hecho de acortar las palabras en los mensajes de móvil,
porque el número de caracteres está limitado.
No le asusta que puedan extenderse estas prácticas
a otras situaciones lingüísticas que demanden
un registro de lengua más elevado y estandarizado.
"El móvil es un medio más que precisa
un registro de lengua diferente y que se adapta a las limitaciones
impuestas por el mismo procedimiento de comunicación.
Los alumnos, si te presentan un trabajo formal sobre determinado
tema, no usan estas abreviaturas. Eso es una leyenda negra".
Canyelles destaca que cada vez que aparece un medio nuevo,
la lengua, como organismo vivo, presenta una enorme capacidad
para adaptarse a él.
La propuesta de normativa de estas dos autoras mallorquinas
se basa en dos preceptos básicos: la economía
y la velocidad. Su obra, publicada por Edicions 62, está
dividida en distintos apartados como son los referentes
a las normas morfológicas -que están divididas
en abreviaturas generales, secundarias, poco recomendadas
y no recomendadas- y a un pequeño léxico con
variedades dialectales.
Entre las reglas generales se recogen la caída de
vocales, el uso de la k (para las grafías ca), el
uso de la q (para que, qui, cu, cua, cue) o la ausencia
de acentos.
Los emoticonos también son contemplados en estas
páginas. Como ejemplo, cabe mencionar que una sonrisa
se escribe así: :-). "En el chat o vía
SMS, este tipo de iconos suplen el tono y timbre de voz,
e incluso el estado de ánimo que se imprime en la
oralidad".
Canyelles cree que el catalán es una lengua que se
adapta bien a las nuevas tecnologías porque cuenta
con palabras breves en su diccionario. Por otro lado, señala
que no hay que perder de vista que este medio ha mutado
el modo de relacionarse en la actualidad: "Hay muchas
cosas que no te atreves a decir a la cara, como cuando quieres
ligar con alguien, y el móvil te da más alas".
En este sentido, huelga recordar la eficacia del SMS en
la convocatoria de las manifestaciones tras la barbarie
del 11-M. |