VIOLÈNCIA
INFANTIL |
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Paul
Bode, experto en menores: "la violencia escolar no ha
aumentado, sólo se ha abierto la cultura del silencio"
21.12.08
- Paul Bode trabaja en la ONG Plan, que ayuda a la infancia
mediante proyectos de desarrollo, desde 1989 y actualmente
es el Director de Programas de Plan Internacional. Está
especializado en desarrollo e implementación de programas
de cooperación internacional y desarrollo comunitario,
sobre todo en la región de Latinoamérica. Además,
es uno de los coordinadores de Aprender Sin Miedo, un informe
global sobre violencia escolar.
- ¿Qué medidas está aplicando
la campaña 'Aprender sin miedo' para erradicar la violencia
escolar?
A través
de la campaña queremos aumentar el conocimiento sobre
la problemática de la violencia escolar mediante
un estudio que analiza la situación en 66 países.
Con esta iniciativa pretendemos llegar a todo el público
en general, aunque de manera especial al Gobierno y los
centros educativos.
También
deseamos que este proyecto sirva para llegar a acuerdos
con las diferentes partes implicadas que faciliten el trabajo
conjunto con el objeto de reducir este problema, ya sea
mejorando los marcos legales o trabajando de manera cooperativa
con los padres, familiares y niños para cambiar la
cultura interna de las propias escuelas. Nosotros creemos
que el hecho de trabajar con los propios alumnos es la base
del éxito, para que sean conscientes de que las situaciones
de violencia no las deben asumir como un hecho que hay que
aceptar, sino como algo que está mal y tiene solución.
-
¿Considera que las medidas para combatir la violencia
de los menores deben salir desde dentro de la escuela?
Sí,
es muy importante trabajar directamente con su entorno (profesores,
padres de familia, autoridades escolares) y con ellos mismos
con el fin de crear una escuela mejor. Desde la escuela
es preciso que se trabaje mucho la autoestima de los jóvenes,
para que ellos mismos puedan actuar cuando es necesario.
Además,
considero fundamental establecer procesos y leyes que faciliten
a las víctimas poder denunciar los hechos violentos,
asi como recibir la atención necesaria.
-
El tema del 'bullying' se ha "puesto de moda"
hace pocos años, pero ¿cree que la violencia
escolar ha aumentado en los últimos años o
es una realidad que siempre ha existido?
No
se sabe a ciencia cierta si ha aumentado el número
de casos, pero lo que sí es cierto es que son problemas
que se han visto afectados por "la cultura del silencio",
que son situaciones que existen y todo el mundo las conoce,
pero nadie quiere hablar de ellas y mucho menos trabajar
para que se resuelvan.
Y lo
que ha pasado ahora es que esta "cultura del silencio"
se está abriendo y parece que se están dando
más casos, pero esto en realidad no es así.
Otra de las consecuencias de esta apertura es que ahora
se está percibiendo el 'bullying' como un problema
no solo de los países subdesarrollados, sino como
un problema más generalizado que nos puede afectar
a todos.
-
¿Cree que los medios han provocado una alarma social
injustificada en este tema?
No,
creo que la alarma que se ha producido no es para nada injustificada.
Es más, creo que es muy importante que los medios
de comunicación se centren sobre este tema porque
pueden ayudarnos a solucionar el problema. Sin duda, es
imprescindible que se trate con seriedad y nada de sensacionalismo,
aunque hay algunos medios que no lo respetan.
Es
esencial que se aborden este tipo de situaciones, aunque
no nos gusta escucharlas, porque es necesario que se conozcan,
como por ejemplo, el hecho de que el abandono escolar, a
veces está relacionado directamente con episodios
de violencia.
-
¿Qué opinión le merecen países
como Corea, Francia o Estados Unidos que permiten legalmente
a los maestros golpear a sus alumnos?
Actualmente,
hay 90 países que no tienen expresamente prohibido
el castigo físico a sus alumnos porque aún
no se ha generado una conciencia generalizada de que eso
no se puede tolerar. Hay que seguir trabajando muy duro
para que esto no suceda, pero estoy convencido de que llegará
un momento en el que todos los países se unan para
luchar contra la violencia escolar.
-
Con el desarrollo de las nuevas tecnologías, hay
nuevas formas de abuso, por ejemplo el 'ciber bulling'.
¿Cree que Internet es una amenaza para que aumente
la violencia escolar?
Internet
puede ser una herramienta muy negativa o positiva, según
el uso que se haga de la Red. Realmente lo que hay detrás
es un problema social que se va expresando a través
de la tecnología existente. Personalmente confio
mucho en las políticas de protección de niños,
que nosotros como organización tenemos una, como
herramienta para enseñarles el correcto uso de imágenes,
Internet, etc. Sin embargo, el papel de los padres es muy
importante y se debe reforzar en ellos el conocimiento acerca
de ese mundo y crear una conciencia que les permita saber
cuando sus niños corren peligro y saber como reaccionar
para ofrecerles la ayuda y el asesoramiento adecuado.
-
¿Qué consecuencias puede tener en los niños
la violencia escolar?
Sobre
todo se produce un enorme impacto psicológico en
el menor, especialmente en lo que se refiere a la autoestima.
Además, es frecuente que personas que han recibido
abusos por sus compañeros, profesores o familiares
sean más propicios al aislamiento social y tenga
más posibilidades de convertirse en una persona violenta,
pues está comprobado que muchos adultos que usan
métodos violentos han experimentado abusos y maltratos
siendo niños.
A nivel
global, estos episodios tienen consecuencia en el rendimiento
en el colegio, con un aumento del abandono escolar, aspecto
muy preocupante, especialmente en los países en vías
de desarrollo.
-
¿Cuál debe ser la posición de las instituciones
para controlar la violencia escolar?
Todos
los Gobiernos tienen su parte de responsabilidad y deben
valorar y analizar individualmente como está el asunto
en su país para así tomar medidas, pues es
un problema muy grave. En lo que respecta al plano internacional,
creo que es un momento muy adecuado para llamar la atención
a los Gobiernos para que sigan destinando los recursos necesarios
a los procesos de desarrollo de los países más
pobres del mundo.
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