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La
subida del IBI provoca la crispación de los ciudadanos
07.04.08
La revisión catastral dispara el recibo de las contribuciones
en varios municipios
Si hay algún motivo que puede provocar la
movilización de los vecinos hasta el punto de salir
a la calle, éste es la subida de los impuestos. Llucmajor
es un buen ejemplo. De hecho, no se recuerda una manifestación
de semejante envergadura en su historia reciente.
En
concreto, ha sido la espectacular subida del Impuesto de Bienes
Inmuebles (IBI)la que ha provocado esta indignación.
Este año, la contribución ha aumentado de forma
escandalosa en Algaida, Felanitx y Llucmajor. En los tres
el incremento ha sido desproporcionado, habiendo casos de
subidas de un 300 por ciento. La indignación ha sido
generalizada. ¿Pero por qué estas estrepitosas
subidas? Por la revisión de los valores catastrales
de las propiedades inmobiliarias -viviendas, locales o plazas
de aparcamiento-. De forma simplificada, el valor catastral
es el valor del suelo más el de la construcción
y, normalmente, se acerca a la mitad del valor del mercado
de la vivienda.
Éste es el punto de referencia sobre el que se calcula
una serie de impuestos (sucesión o de patrimonio),
pero fundamentalmente el Impuesto de Bienes Inmuebles. La
revisión del catastro la llevan a cabo los equipos
técnicos de la Dirección General del Catastro
dependiente del Ministerio de Economía y Hacienda,
quienes realizan un estudio de mercado y a partir de aquí
los técnicos con los datos catastrales realizan la
actualización. El Centro (provincial) de Gestión
Catastral suele montar oficinas en todas las poblaciones afectadas
por su revisión. De estas oficinas se envían
los documentos acreditativos de l aumento del valor catastral
y a ellas deben dirigirse para formular las quejas.
Ha de quedar claro, que la revisión catastral se inicia
siempre a petición de los ayuntamientos. De esta forma,
cuanto más se demore en la solicitud, mayor será
el incremento, aunque la subida se aplica de forma escalonada
en diez años. Además, se espera de los ayuntamientos
que rebajen el índice con el que se calcula el IBIy,
de esta forma, no pagar mucho más el año de
la revisión que el anterior. En Llucmajor, por ejemplo,
además de la revisión de la base catastral,
se ha subido el IBI un 50%, con lo que las subidas llegan,
en algunos casos a ser del 130%. En sa Pobla en cambio, donde
también se ha realizado la revisión, el incremento
catastral es de un 19'7% y el IBI municipal, el IPC. De esta
forma la subida es de un 22 por ciento. Hay diferencia. Aún
así ambos tomarán medidas en próximos
ejercicios para que la subida no sea tan traumática.
Del resto de subidas destaca la de Marratxí de un 48'5%,
pero el Ajuntament lo justifica en que lleva 15 años
sin subir, en todo caso destaca que valor catastral sobre
el que se calcula el IBI es un 0'59%. En el lado opuesto está
Sóller, donde los vecinos paga cada año el 0'95%
del valor catastral de su vivienda. Este coeficiente es muy
alto también en Alaró o Lloseta (0'85%). |
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