Francia
rechaza una regularización masiva en respuesta a la
huelga de 'sin papeles'
25.04.08
Algunas cifras señalan hasta 100.000 'sin papeles'
trabajando en Francia El
ministro francés de Inmigración, Brice Hortefeux,
ha asegurado que no habrá "ninguna operación
de regularización masiva", en relación
con el procedimiento abierto para que cientos de sin papeles
que trabajan con contrato en el país puedan someter
su expediente a la Administración.
En
una entrevista publicada por Le Figaro, Hortefeux avanzó
que la única opción para los 800 expedientes
presentados ayer por los inmigrantes interesados es "un
examen caso por caso en función de la realidad del
contrato de trabajo, de la situación del empleo en
un sector en tensión o en un departamento".
Además,
justificó ese tratamiento individualizado con la
ley que lleva su nombre y que permite "con carácter
excepcional regularizar caso por caso en sectores que tengan
grave escasez de mano de obra", pero también
recordó que España e Italia, que procedieron
a regularizaciones masivas en el pasado, "han renunciado
oficialmente a esa política".
La
reacción del ministro francés tiene que ver
con la huelga iniciada el martes de la semana pasada por
varios cientos de inmigrantes en situación irregular
en París y su región, que trabajan esencialmente
en restaurantes, para reclamar documentación, con
el argumento de que tienen contratos, cotizan a la Seguridad
Social e incluso pagan impuestos.
Hortefeux
cuestionó las cifras que estos últimos días
han dado responsables patronales de 50.000 ó incluso
100.000 sin papeles que estarían trabajando en Francia:
"no creo que correspondan a la realidad", dijo.
Añadió
que "algunos patronos, afortunadamente no la mayoría,
optaron un tiempo por la facilidad al contratar clandestinos
porque no tenían derechos sindicales ni salario mínimo.
A otros los engañaron. Pero eso ya no es posible"
por la reglamentación que él puso en marcha
desde julio del pasado año.
Gracias
a esa normativa, que obliga a los empresarios a verificar
con la Administración que los documentos que les
presentan los trabajadores a los que contratan son legales,
sólo en París se han detectado un 10% de fraudes
de 62.635 demandas, contó.
El
ministro de Inmigración, que insistió en que
seguirá "nuestra política de firmeza,
de equilibrio y de justicia", indicó igualmente
que el pasado año el número de clandestinos
bajó un 6%, algo que "no se había producido
desde hace una generación".
De
acuerdo con su balance, en los cinco últimos años
Francia ha expulsado a 110.000 sin papeles y en 2007 fueron
detenidos 1.688 empresarios por haber empleado a clandestinos
(un 40% más que en el ejercicio precedente).
Igualmente,
la inmigración familiar bajó un 12% en 2007
y en lo que llevamos de año el descenso es del 27%.
Hortefeux
negó que se vaya a promover la inmigración
laboral, que sería una "prima a la ilegalidad"
y, además, no se justifica teniendo en cuenta la
tasa de paro, sobre todo de los inmigrantes que ya están
en Francia, que es superior al 20%, frente a menos del 8%
para el conjunto de la población.
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