El
Reino Unido endurecerá los controles en Internet para
proteger a los niños
01.04.08
El Gobierno encarga un estudio a la 'Supernanny' británica
para vigilar los contenidos
El Reino Unido endurecerá los controles en
Internet y en los videojuegos para proteger a los niños
de contenidos violentos o explícitamente sexuales.
Por el momento es tan sólo un proyecto, fruto de un
estudio encargado por el primer ministro británico,
Gordon Brown, apenas desembarcó en el cargo.
En una iniciativa muy del rigorismo moral que le caracteriza,
Brown le encargó el informe a Tanya Byron, una psicóloga
infantil célebre por interpretar una especie de 'Supernanny'
en la televisión británica.
Byron ha investigado durante meses el estado de la cuestión
y su estudio no arroja conclusiones demasiado sorprendentes.
Viene a decir que los padres no tienen herramientas para controlar
lo que ven sus hijos en Internet y que el Gobierno debe ponerse
manos a la obra para proporcionárselas.
Entre las medidas que propone el informe, está por
ejemplo que el Estado forme a los padres sobre cómo
instalar filtros que bloqueen páginas con contenidos
inadecuados. La tecnología existe, pero según
Byron ni la conoce el gran público ni se ha desarrollado
lo suficiente.
'Inmigrantes
en Internet'
El documento,
que adelanta en su edición de hoy el diario "The
Guardian", repara también en los videojuegos
y considera insuficiente la clasificación actual,
que divide los productos en sólo dos clases: los
aptos para todos los públicos y los apropiados sólo
para mayores de 18 años. Esto debe cambiar, según
Byron, y dar paso a una clasificación mucho más
matizada, con varias categorías y con una descripción
detallada del contenido del juego en cuestión.
Por otra parte, el informe llama la atención sobre
un problema de puro sentido común: los hijos se mueven
con mucha más soltura por Internet que sus propios
padres. En una expresión muy gráfica, Byron
dice que los progenitores son "inmigrantes en Internet",
mientras que sus cachorros actúan como "nativos",
lo que hace aún más complicado ponerle puertas
al campo de la red de redes.
Los filtros no son la única solución que propone
el informe, que advierte de la necesidad de establecer códigos
deontológicos para redes sociales como Facebook,
MySpace o Bebo. Las normas deberían incluir cláusulas
que protejan la intimidad y que adviertan de posibles contenidos
dañinos.
"La
preocupación de los padres por el riesgo y la seguridad
de sus hijos en las calles han llevado a crear una generación
de niños que viven de puertas adentro"
Este
tipo de redes han estado en el epicentro de la polémica
en los últimos meses en el Reino Unido, al hilo de
los suicidios en cadena de varios adolescentes en el pueblo
galés de Bridgend. Tal vez por ello, el informe de
Byron repara también en este triste asunto pidiendo
un retoque en el Código Penal que declare ilegal
asistir al suicidio por Internet.
"Es irónico", dice la autora del informe,
"pero la preocupación de los padres por el riesgo
y la seguridad de sus hijos en las calles han llevado a
crear una generación de niños que viven de
puertas adentro, donde se puede decir que están expuestos
a una nueva gama de riesgos y de peligros".
Una impresión reforzada por un informe de Naciones
Unidas, publicado hace menos de un mes, que dice que el
Reino Unido es el país desarrollado donde los niños
pasan por más problemas durante su infancia.
El informe de Byron no es vinculante y sus propuestas tendrán
que pasar un duro proceso en las dos cámaras del
Parlamento, lo que hace dudoso que se aprueben a lo largo
de la presente legislatura, que podría concluir en
mayo del año que viene.
|