¿Boicot
a las Olimpiadas por violencia en el Tíbet?
01.04.08
Los tibetanos exiliados son prácticamente los únicos
que piden el boicot de los Juegos Olímpicos de Pekín.
No obstante, Jörg Schild del COI y actual presidente
de 'Swiss Olympic', exige un posicionamiento sobre la violación
de los derechos humanos
Unos 600 tibetanos exiliados se manifestaron este
martes ante la sede del Comité Olímpico Internacional
(COI), en Lausana, contra la represión china en el
Tíbet.
Exigieron de la Organización que condene las matanzas
y que elimine el trayecto tibetano del itinerario chino de
la carrera de relevos con la antorcha olímpica.
El Comité Olímpico respondió con un comunicado
en el que expresó su respeto al derecho a las protestas,
pero advirtió que no estaba dispuesto a cambiar la
ruta oficial de la carrera. 'Swiss
Olympic' pide aclaraciones
El presidente
de 'Swiss Olympic', Jörg Schild, pidió al presidente
del COI, el belga Jacques Rogge, que aclare la postura del
Comité. Schild había criticado el silencio
del COI el sábado (15.03), aunque también
se mostró contrario al boicot de los Juegos de Pekín.
No se trata de exigir del deporte algo que la política
no haya logrado resolver, señaló Schild. Pero
el Movimiento Olímpico perdería credibilidad
si guardara silencio ante los sucesos que se produjeron
en el Tíbet. Daría la impresión de
que "no le importa el destino de la población
del país en el que se celebran los Juegos".
Concesión
"problemática"
Schild
calificó de "problemática" la concesión
de los Juegos Olímpicos a China. Subrayó que
con la elección de Pekín el COI se ha endosado
la responsabilidad sobre la reputación y la credibilidad
de los Juegos Olímpicos.
Después de diversos escándalos –Schild
mencionó el dopaje y la corrupción–,
el deporte y el Movimiento Olímpico ya no soportan
ninguna hipoteca más.
Por eso, el COI debe recordar a China sus expectativas y
subrayarle que "el mundo del deporte confía
en que se resuelvan los problemas internos conforme al ideario
olímpico, por medio del diálogo y no con la
violencia".
Contra
el boicot
Según la organización humanitaria Amnesty
International, el Gobierno chino ha confirmado "de
manera contundente" los temores de que los Juegos Olímpicos
no contribuyeran automáticamente a una mejora de
la situación de los derechos humanos en China. Por
ahora, Amnesty renuncia a un llamamiento al boicot.
Samuel Schmid, ministro suizo del Deporte, también
puso en duda la efectividad de un boicot a las Olimpiadas.
"Las experiencias de los últimos diez años
han mostrado que los boicots suelen ser menos eficaces que
el mantenimiento de contactos, intercambios y encuentros."
Willi Lemke, sucesor de Adolf Ogi en el cargo de enviado
especial de la ONU para el deporte y el desarrollo, previno
sobre el riesgo de reaccionar de manera precipitada y anunció
un inminente viaje a Pekín por orden del secretario
general de la ONU, Ban Ki Moon.
Boicot parcial
La 'Sociedad
para los Pueblos Amenazados' (GfbV, por sus siglas en alemán)
pidió este miércoles al Consejo Federal (Gobierno)
y a los políticos suizos invitados que no asistan
a la fiesta de inauguración de los Juegos Olímpicos
en Pekín.
Con este gesto de desaprobación podrían manifestar
que para la Confederación es importante que se cumplan
los estándares internacionalmente de los derechos
humanos. Con ello no se impedirían los Juegos y se
posibilitaría a los atletas el reconocimiento de
sus esfuerzos en la competición.
También la organización 'Reporteros Sin Fronteras'
exigió a todos los gobiernos ausentarse de las festividades
de inauguración que se celebrarán el 8 de
agosto en Pekín.
Los tibetanos exiliados, en cambio, siguen pidiendo el boicot
por la opresión de sus compaisanos en el Tíbet.
Contradicciones
irreconciliables
Mientras tanto, el Gobierno de China declaró su lucha
contra el Dalai Lama. Habló de una "lucha a
vida y muerte" y consideró al líder religioso
como "lobo disfrazado en traje de fraile". Al
mismo tiempo está reforzando las tropas en las regiones
limítrofes.
El Dalai Lama hizo un llamamiento a sus compatriotas para
que permanezcan pacíficos y amenazó con dimitir
de su función de líder del Gobierno exiliado
del Tíbet si las protestas se hacen violentas.
Volvió a pronunciarse en favor de la reanudación
del diálogo entre el Gobierno tibetano en la India
y China. Además, reiteró su negativa a un
posible boicot de la Olimpiada, como habían exigido
algunas organizaciones juveniles del Tíbet.
Situación
complicada
Según fuentes oficiales, 16 personas perdieron la
vida en los disturbios del viernes (14.03) en la capital
tibetana de Lhasa. Fuentes de la oposición tibetana,
sin embargo, cifraron las muertes en más de 80.
El Gobierno chino declaró el cierre de las fronteras
del Tíbet con las provincias colindantes para los
extranjeros. Los periodistas tampoco tienen acceso a la
región.
El Club de la Prensa Extranjera en China (FCCC) ha registrado
hasta ahora 30 detenciones y prohibiciones de viaje. |