Miles
de gaviotas irán a Menorca y Eivissa tras el cierre
de Son Reus
13.05.08
Hasta
que se reduzca la población de aves en Mallorca pueden
darse problemas en zonas habitadas y en el aeropuerto
El cierre del vertedero de Son Reus
durante este año va a provocar la emigración
de una buena parte de las 30.000 gaviotas que anidan en
Mallorca hacía los basureros existentes en Menorca
y Eivissa, junto a otros puntos del Mediterráneo,
según se pone de relieve en el estudio encargado
por el Consell Insular a la Fundació Natura Parc.
Sin embargo, hasta que la población de estas aves
se reduzca, se advierte de la posibilidad de que puedan
generarse problemas en zonas habitadas y en el aeropuerto,
incluso de carácter sanitario. A la vista de este
documento, el director insular de Residuos, Guillem Riera,
indicó que se ha remitido este texto a todas las
Administraciones relacionadas con estas materias para que
adopten las correspondientes medidas cautelares.
Los vertederos al aire libre han provocado un radical cambio
de hábitos en unas aves que son definidas como muy
inteligentes pero también muy agresivas. Han abandonado
la pesca "porque las estamos alimentando los 365 días
del año a través de los self-service que para
ellas suponen los vertederos de basura", según
pone de relieve el director insular de Residuos.
Pero el vertedero de Son Reus va a cerrarse este mismo año
para ser sustituido por otro de emergencia de muy diferentes
características y de muchísima menor extensión.
Eso significa dejar a unas 30.000 gaviotas sin una de sus
principales fuentes de alimentación.
El estudio encargado por el Consell determina que una buena
parte de la sobrepoblación de estas aves en Mallorca
va a desviarse hacia los vertederos de Menorca y de Eivissa,
pero también del Levante peninsular y del sureste
de Francia, lo que limitará el problema que estas
aves podrían suponer para los mallorquines. Pero
mientras este reequilibrio se produce, no se oculta que
la búsqueda de comida al margen de Son Reus va a
conllevar inicialmente una dispersión de estos animales
-al igual que de milanas- hacia otros puntos de la isla,
lo que abrirá la puerta a que se registren problemas
de diversa índole en el aeropuerto, las zonas habitadas,
los puertos y en algunos acuíferos.
Consecuencias
sanitarias
El informe plantea incluso posibles consecuencias
de carácter sanitario que se pueden dar en aquellos
puntos en los que se produzca una mayor concentración
de gaviotas tras la dispersión generada por el cierre
de Son Reus, como patios escolares o parques públicos,
zonas en las que los niños juegan con la tierra y
pueden estar más en contacto con los excrementos
de estas aves, con el correspondiente riesgo de contaminación
bacteriana. Algo similar se señala en relación
a las zonas rurales y el posible contagio de animales domésticos,
o en los acuíferos. En concreto, se apunta la relación
entre unas aves que se alimentan en vertederos y la transmisión
de la salmonella.
También se indica el previsible incremento en la
población de gaviotas en el aeropuerto de Son Sant
Joan -próximo a zonas húmedas-, con el riesgo
de que ello conlleve problemas en el tráfico aéreo.
Tampoco se ocultan las molestias que la dispersión
de estos animales pueden provocar en zonas residenciales
y turísticas, polígonos industriales o en
los espacios portuarios.
El
peor de los escenarios posibles
El informe alerta sobre la transmisión
de enfermedades, perjuicios a los cultivos y riesgos aeroportuarios
El estudio elaborado por la Fundació Natura Parc
para el Consell de Mallorca hace un amplio recorrido por
todos los problemas que puede conllevar el cierre del vertedero
de Son Reus y la dispersión por la isla de las gaviotas
que actualmente se alimentan en estas instalaciones. Sin
embargo, el director insular de Residuos, Guillem Riera,
puso de relieve que este cúmulo de riesgos es poco
problable y que su enumeración sólo pretende
poner sobre la mesa "el peor de los escenarios posibles,
pero ni se van a dar todos ni al mismo tiempo". El
objetivo de este informe, según indicó, es
contemplar todas los incidentes que pueden darse y adoptar
las medidas necesarias para afrontarlos. Pero insistió
en que la inteligencia de estas aves hace que la emigración
de una buena parte de las 30.000 existentes en Mallorca
se dé como segura.
Molestias generales. El estudio destaca que "las gaviotas
ocasionan problemas a la población por el ruido que
generan, defecaciones y regurgitaciones de restos orgánicos
en zonas públicas y privadas". Además,
estudios realizados en Estados Unidos informan de que se
han dado robos de comida en terrazas de restaurantes, a
turistas, en mesas sucias y en bancos de parques. Los municipios
costeros pueden ser los más afectados.
Nidificaciones urbanas. Ya se han descubierto nidos de gaviotas
en Palma, en concreto en la Plaça d´Espanya,
en la avenida Gabriel Alomar i Villalonga y en la calle
Antoni Marqués. Un incremento de estos casos puede
resultar problemático por las defecaciones, obstrucción
de los sistemas de drenaje en las terrazas por el material
para la construcción de los nidos, y por la alteración
de los materiales de aislamiento. En las áreas urbanas/turísticas,
se apunta la posible transmisión de enfermedades
a animales domésticos y el aumento de su presencia
en instalaciones al aire libre y deportivas, como piscinas
y campos de golf.
Aeropuerto. El estudio advierte de que "las aves pueden
causar serios daños a los motores, vidrios y estructura
general de las aeronaves, constituyendo un peligro potencial
durante el vuelo y especialmente en los momentos de despegue
y aterrizaje". Para hacer frente a este problema, se
señala que el uso de halcones se ha demostrado eficaz.
Agua potable. Las gaviotas utilizan las aguas tranquilas
para beber, limpiarse y descansar, lo que eleva el riesgo
de contaminación bacteriana especialmente en los
depósitos de agua al aire libre y que no están
sometidos a procesos de desinfección, como los usados
para riego y para alimentar a animales. Pero también
se exponen los efectos sobre los embalses de la Serra de
Tramuntana.
Polígonos industriales. "Las industrias alimentarias
y las grandes superficies son las que pueden sufrir más
intensamente los efectos de la falta de recursos de las
gaviotas", según se afirma, dados los restos
orgánicos que su actividad genera y el carácter
"oportunista" de estas aves. En este apartado
también se menciona la situación de los restaurantes
existentes en estas zonas. Pero además se advierte,
en el caso de las industrias no alimentarias, del aumento
de problemas que puede conllevar el uso de sus tejados como
zonas de descanso de estos animales, debido a los excrementos,
plumas y corrosión de los materiales.
u Agricultura. Tras el cierre de Son Reus, se considera
probable que las gaviotas se acerquen a granjas y a terrenos
cultivados en busca de alimentos. Más que por los
daños que se puedan ocasionar, se advierte que el
mayor riesgo consiste en que los agricultores opten por
aumentar el uso de venenos, lo que sí puede tener
una importante repercusión sobre otras especies.
Por ello, se proponen campañas informativas y asesoramiento
sobre sistemas de control de aves de carácter selectivo.
Servicios de emergencia. Todos los problemas antes enumerados
conllevarán un aumento de los avisos a los servicios
de emergencia por parte de los ciudadanos.
Otras especies animales. Se advierte del incremento de la
competencia por alimentos con otras especies animales que
podrían verse afectadas dada la agresividad de las
gaviotas.
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