"CERATITIS
CAPITATA" |
IO/DM |
Una
mosca más molesta de lo habitual
19.05.08
El díptero de la fruta mediterránea puede provocar
pérdidas de hasta la mitad de la producción
Las
moscas siempre son un insecto bastante molesto, pero si además
provoca pérdidas de hasta el cincuenta por ciento de
la producción de fruta entre los agricultores ecológicos,
el problema supera a lo que normalmente suele considerarse
como un simple molestia.
Este es el caso de la mosca mediterránea de la fruta,
conocida científicamente como Ceratitis capitata, extendida
por todas las zonas frutícolas del país aunque
muestra especial predilección por los cultivos de Mallorca.
Las plagas de este díptero de la familia tephritidae
generan importantes pérdidas económicas al ocasionar
daños en los frutos y provocar su caída prematura
del árbol, lo que deriva en considerables limitaciones
de las ventas.
El secretario general de Unió de Pagesos, Gabriel Torrens,
ha sufrido en sus propias carnes el efecto de esta mosca.
"Soy productor ecológico y en años en que
las plagas de este insecto son muy intensas, se puede llegar
a perder hasta el cincuenta de la producción",
advierte.
"Al apostar por este tipo de producción hortofrutícola,
no podemos actuar con insecticidas ni con ningún producto
químico contra estos insectos, lo que dificulta sobremanera
su control o erradicación. En la producción
convencional las plagas ya están bastantes controladas,
ya que existen productos químicos que se han demostrado
muy eficaces contra la mosca mediterránea, pero los
productores ecológicos sólo podemos recurrir
a trampas. Y tan sólo una picadura puede echar a perder
una pieza de fruta. Ya no puedes comercializarla, condiciona
mucho la producción", denuncia Gabriel Torrens.
No obstante, el secretario general de la organización
agraria matiza que éste no ha sido un año especialmente
conflictivo con la mosca mediterránea de la fruta.
Mejor con frío
"Pese a que este insecto es un problema
que afecta de manera casi permanente a los cultivos de frutales
en Mallorca, este año ha tenido menos influencia
de lo habitual. Ha hecho frío, en noviembre hemos
tenido hasta dos heladas, lo que paraliza la normal reproducción
de la mosca y, lógicamente, han disminuido los ataques",
aclara Torrens.
Sin embargo, las altas temperaturas registradas en los pasados
meses de septiembre y octubre han propiciado que otra especie,
la mosca del olivo, haya hecho de las suyas en estos árboles.
Para el secretario general de Unió de Pagesos, este
año ha sido excelente para la producción de
cítricos por estas bajas temperaturas. Pero nunca
hiela a gusto de todos: "La campaña de la naranja
ha sido espléndida. El problema es que al productor,
por esta abundancia, se le ha pagado a quince céntimos
el kilo, lo que apenas llega para cubrir el coste. Y en
esta merma de ingresos para los productores frutícolas
nada tiene que ver la mosca mediterránea". |