Los menores no acompañados serán
escuchados antes de su repatriación
05.05.09 - El Gobierno va a
suavizar el polémico proyecto de reforma de la Ley
de Extranjería que tantas críticas ha recibido
por parte de diversos frentes. Después de escuchar
las recomendaciones del Consejo General del Poder Judicial
(CGPJ), del Consejo Económico y Social, del Foro Social
para la Integración de los Inmigrantes y del Consejo
General de la Abogacía Española, el Ejecutivo
ha cedido a las presiones y ha aceptado "introducir matices".
El ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino
Corbacho, ha adelantado que "seguro" cambiará
el artículo que en el actual texto -"bien porque
estaba mal redactado, bien porque se entendió mal"-
perseguía a las personas y colectivos sociales que
prestasen ayuda humanitaria a los inmigrantes en situación
irregular.
El conocido popularmente como 'delito de hospitalidad'
no lo será ya en el redactado que el Consejo de Ministros
envíe al Congreso de los Diputados, y las personas
que, de buena fe, empadronen en su casa a un extranjero
indocumentado no serán condenadas a pagar multas
millonarias, como hasta ahora se contemplaba.
"Nunca se va a perseguir a quien ejerza ayuda humanitaria",
ha manifestado Corbacho. "Partimos del principio de
que ninguna organización va a cooperar en el tráfico
de personas", ha añadido.
La segunda modificación que también se hará
"seguro", según el ministro, es introducir
el derecho de "los menores inmigrantes no acompañados
a ser escuchados antes de su repatriación".
Esto no estaba contemplado en el actual borrador, a pesar
de que una sentencia reciente del Tribunal Constitucional
obligaba a ello. La enmienda llega después de que
numerosos colectivos e instituciones hayan denunciado lo
desprotegidos que la nueva Ley de Extranjería dejaba
a los niños extranjeros.
"Y poca cosa más", ha concluido Corbacho,
derivando al ministro del Interior, Alfredo Pérez
Rubalcaba, la responsabilidad de decidir sobre la ampliación
del tiempo máximo de permanencia de los 'sin papeles'
en los centros de internamiento. En teoría, se pasa
de 40 a 60 días, pero el actual texto fija una serie
de excepciones que, en la práctica, llevan a que
las retenciones puedan durar hasta año y medio, como
rige la 'directiva de la vergüenza' de la UE.
Límites a la reagrupación
Tampoco queda claro que se vaya a enmendar la parte de la
ley en la que se quita capacidad de decisión a las
ONG. "Tendremos que ver cuándo es posible concederles
representación", ha señalado Corbacho.
Las restricciones a la reagrupación familiar, que
se limita a los ascendientes mayores de 65 años,
también se quedan como estaban, a pesar de las críticas.
Corbacho ha anunciado que próximamente se va a celebrar
una reunión entre el Ministerio de Trabajo y el Ministerio
del Interior para hacer los citados retoques. También
ha revelado que él mismo empezará a reunirse
con los portavoces de los distintos grupos parlamentarios
para darles entrega del borrador "con los ajustes".
En el plazo de "un mes o un mes y medio" el Consejo
de Ministros volverá a dar el visto bueno al proyecto.