Salud
detecta un repunte de los casos de sífilis en los últimos
años
20.05.08
La
tasa se situó en 7,2 enfermos por cada cien mil habitantes
en 2007, la más alta del país si exceptuamos
a Canarias
La sífilis,
esa enfermedad innombrable causada por el Treponema pallidum
y adquirida por contagio o transmitida por alguno de los
progenitores a su descendencia, según definición
de la Real Academia, está repuntando en Balears.
Al menos así se desprende de las cifras facilitadas
por la conselleria de Salud en las que, en los últimos
dos años de los que se tienen registros, 2006 y 2007,
se detecta un incremento de los casos. Así, los 74
nuevos contagios contabilizados el año pasado y los
84 del año 2006 suponen un fuerte incremento frente
a los 52 diagnósticos registrados en el año
2005.
"Este aumento de los casos de sífilis no sólo
lo estamos detectando nosotros, también se está
dando en otras comunidades autónomas e incluso en
otros países europeos", indica Margalida Buades,
directora general de Salud Pública y Participación.
Y es que los nuevos casos diagnosticados han pasado de los
18 del año 2000, punta más baja de la última
década, a los citados 84 de 2006, pico más
alto, o los 74 del año pasado, segunda cifra más
elevada en los últimos diez años. En 2006
la tasa era de 8,4 nuevos casos por cada cien mil habitantes
mientras que el año pasado se redujo hasta los 7,2
por cien mil personas.
Esta tasa situaba a Balears como la segunda comunidad con
más incidencia de la enfermedad tras Canarias, con
diez casos por cada cien mil habitantes.
"Los técnicos nos dicen que esta circunstancia
es un reflejo del comportamiento de nuestra sociedad. El
patrón ha cambiado en los últimos años.
Durante un tiempo, el miedo al sida hizo que la población
adoptara más precauciones. Ahora que el sida está
más controlado, ha disminuido ese miedo y esas precauciones.
Hay una actividad sexual más fecunda y nuevos métodos
de prevención más seguros ante estas infecciones",
razona Margalida Buades.
Así, para la dirección general de Salud Pública
este incremento de la sífilis en el archipiélago
está exclusivamente ligado a una actividad más
promiscua por parte de la población, a que cada vez
es más habitual tener relaciones sexuales con más
de una pareja y a que, como se apunta más arriba,
la adopción de precauciones se ha relajado.
Prostitución
controlada
Desde
el departamento de Buades se rechaza categóricamente
que este aumento de los casos de sífilis pueda deberse
a un incremento de la prostitución procedente de
países exóticos, donde las condiciones higiénicas
en muchas ocasiones no cumplen los parámetros occidentales.
"Según nuestros datos, la prostitución
está, sanitariamente hablando, muy controlada. En
ningún caso me atrevería a vincular el incremento
de los casos de sífilis a esta causa", remarca
la directora general.
Respecto a los casos de gonococia, enfermedad infecciosa
producida por una bacteria que generalmente se localiza
en la uretra y da lugar a la gonorrea o blenorragia, estos
sí están en clara recesión en la comunidad.
En el año 1998 se diagnosticaron 108 casos en el
archipiélago, lo que arrojaba una tasa de 13,6 casos
por cada cien mil habitantes. Esta cifra disminuyó
casi hasta la mitad un año después, en 1999,
cuando se detectaron 64 casos y la tasa se rebajó
hasta los 7,8 casos por cien mil personas.
Desde entonces, los casos de blenorragias en la comunidad
autónoma no han hecho más que descender hasta
situarse, durante el año pasado, en su tasa más
baja: 4,1 nuevos diagnósticos por cada cien mil personas.
La doctora María Peñaranda, del departamento
de enfermedades tropicales de Son Dureta, señala
que la gonorrea, a diferencia de la sífilis, no tiene
fases diferenciadas. "Se manifiesta con una supuración
en la zona genital y es fácilmente tratada y curada
con antibióticos. "Si no se atiende, puede provocar
complicaciones como artritis o afecciones cutáneas",
advierte.
Por su parte, Buades apuesta por la educación para
prevenir las enfermedades de transmisión sexual.
"Es necesario retomar los mensajes de prevención,
como la campaña de sexo seguro, realizar mejores
programas de educación sexual en coordinación
con la conselleria de Educación y la Dirección
General de Juventud y acercar la Atención Primaria
a los institutos como estamos haciendo con un plan piloto
con centros en los que se realiza la llamada consulta jove
y en la que hemos constatado que lo que más preocupa
a los jóvenes son dos cosas: el sexo y las drogas",
recalca.
En lo que se refiere a las denominadas enfermedades tropicales
o del viajero, la doctora Peñaranda afirma que también
se ha producido un incremento de estos ´males importados´.
"Hemos detectado un aumento de los casos de malaria,
mal de chagas o dengue, enfermedades traídas desde
sus países de origen por los inmigrantes tras sus
estancias por vacaciones o por otros motivos y también
por los propios baleares que gustan de viajar a estos países
exóticos", señala la especialista en
este tipo de infecciones.
"La profilaxis de estas enfermedades tropicales es
bastante efectiva, lo que ocurre es que habitualmente el
inmigrante que regresa a su país para sus vacaciones
no la sigue y vuelve infectado de malaria o de alguna otra
enfermedad extendida en su lugar de origen", concluye
la doctora.
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