09.06.09
- Los datos oficiales son incapaces
de reflejar el auténtico avance de la epidemia - Sólo
los casos más graves o los leves que han ido al médico
quedan registrados por Sanidad.
En otoño, y si el verano da tregua, probablemente
España dejará de aislar cada caso de nueva
gripe porque la propagación del virus H1N1 es rápida
y se prevé que por esas fechas esté muy extendido.
A ello pueden contribuir los contagios "invisibles".
"Hay personas que tendrán o ya han tenido el
H1N1 y ni se han enterado", explica Ferran Martínez,
director de la Escuela Nacional de Sanidad del Instituto
de Salud Carlos III de Madrid, el centro oficial para la
confirmación de los contagios.
"No sabemos cuántos casos hay aparte de los
contabilizados, pero no deben de ser muchos. España,
con un sistema sanitario universal y fácil acceso,
no es EE UU, donde la sanidad se paga, de modo que quien
haya viajado recientemente a Norteamérica o haya
tenido síntomas de gripe en esta época del
año seguramente se ha acercado a la consulta",
afirma Ildefonso Hernández, director general de Salud
Pública del Ministerio de Sanidad.
Los dos expertos explican las dos caras de la epidemia:
la visible, llamativa y fácil de medir, y la oculta,
potencialmente más peligrosa.
Madrid a la cabeza
Desde que el pasado 27 de abril el departamento que dirige
Trinidad Jiménez confirmara el primer positivo, el
de un joven de Almansa (Albacete) que había visitado
México, ya son 291 los casos. Las comunidades más
afectadas son Madrid, Cataluña, Andalucía
y Valencia, autonomías donde las actividades educativas,
económicas o laborales implican una gran concentración
de personas. De hecho, los principales focos se han dado
en un cuartel y dos colegios de Madrid, que, con 160 infectados,
según cálculos de este periódico, concentra
el 55% del total.
"El domingo 31 de mayo mi hijo se levantó con
fiebre. Ya sabía por algunas madres que había
chavales con el virus, así que llamé enseguida
al 112, le hicieron las pruebas y ha dado positivo",
relata Teresa, madre de un adolescente afectado por el brote
en el instituto Isaac Albéniz de Leganés (Madrid).
Está tranquila. Su hijo está bien y "harto
de estar en la habitación, de la mascarilla. Mata
el tiempo con la PlayStation y el Messenger". No es
el caso de la hija de Loli, que tuvo que ser hospitalizada
porque la gripe se le complicó con una neumonía.
"Pero el 99,9% de los chicos contagiados tiene una
gripe leve. La gente se pone peor con la normal", dice.
Se prevé que la vacuna esté disponible en
otoño y garantice el suministro para el 25% o 30%
de la población (el mismo porcentaje que se vacuna
cada año contra la gripe estacional). Pero hay dudas
al respecto. "¿Esa vacuna será 'además
de' o 'en lugar de' [la que se fabrica para la gripe de
cada invierno]? Los laboratorios quieren vacunas polivalentes,
que valgan tanto para la nueva gripe como para la común.
Pero no está claro que puedan producirlas. Y si no
son polivalentes, la vacunación tendría que
ser doble. De modo que la siguiente duda es si finalmente
cada una de esas vacunas tendrá capacidad de cubrir
al 30% o sólo al 15% de la población, si habrá
para todos, y a quiénes se inoculará entonces",
se pregunta Manuel Oñorbe, ex director general de
Salud Pública. "La capacidad de producción
está aumentando rápidamente porque va a ser
necesario. Es prematuro anticiparse a una situación
en la que igual la gripe estacional no coincide con la nueva
gripe o ni siquiera es preciso vacunar a tanta gente",
dice Ildefonso Hernández.
Los expertos consultados consideran que los protocolos
han funcionado correctamente y no tendrían por qué
dejar de hacerlo en los próximos meses. Y que ha
habido una buena coordinación entre el Gobierno central
y las comunidades autónomas.
Teresa y Loli han echado de menos, sin embargo, más
información. "Sobre el 20 de mayo mi hijo me
pregunta si se queda en el instituto o se va a casa, porque
se rumorea que hay más contagios además de
los dos hermanos origen del brote. El instituto dice que
todo está controlado y que no tienen más información
ni ninguna orden de cerrar el colegio o algunas aulas. El
lunes 1 de junio la ministra informa de dos casos confirmados
y nosotros sabíamos que ya había 25. Al tapar
el asunto crees que pasa algo", comenta Teresa.
"Cuando se dan epidemias de este tipo, hay que distinguir
dos niveles: el profesional, más frío pero
también más ponderado por conocer a fondo
el tema, y el de los familiares de los afectados, que viven
la situación con gran angustia, miedo e incertidumbre",
dice Ferran Martínez. "Una cosa es el manejo
de las situaciones individuales -si un niño está
infectado habrá que aislar a parte del grupo y analizarlo-
y otra la información al conjunto de la población,
que está bajo el reglamento sanitario internacional
y que exige datos rigurosos, confirmados del laboratorio
de referencia", apunta Hernández.
"Es el eterno debate de la graduación exacta
de los problemas de salud de alcance mundial. Las enfermedades
transmisibles por vía respiratoria, en el imaginario
colectivo, son más susceptibles de despertar miedo,
cuando son mucho peores enfermedades como la malaria o el
sida. Además, las primeras noticias sobre el H1N1
apuntaban a una aparente alta mortalidad de un virus nuevo
ante el que no tenemos defensas previas, lo que disparó
las alarmas", manifiesta Hernández, que resalta
que hay que estar alerta, no bajar la guardia, pero "normalizar"
una situación que, hoy por hoy, no es grave.
En opinión de Oñorbe, "nadie se apunta
a quitar importancia a la nueva gripe. Evidentemente porque
nadie sabe qué ocurrirá, pero quizás
también porque, como dijo hace poco una responsable
política europea, cualquiera que haga una declaración
minimizando la nueva epidemia, si luego resulta ser grave,
será colgado de los pulgares en la plaza del pueblo".
A la espera del otoño
Si no hay sorpresas, el virus de la nueva gripe debe de
estar dando los últimos coletazos en el hemisferio
Norte. "Lo que está por verse es qué
ocurrirá en octubre, cuando la nueva gripe se junte
con la estacional; si muta y, al hacerlo, aumenta o disminuye
su virulencia. Todo es un futurible, pero el H1N1 es potencialmente
muy grave y hay que estar preparados", señala
Fernando Rodríguez-Artalejo, director del Departamento
de Medicina Preventiva y Salud de la Universidad Autónoma
de Madrid.
"Nadie se atreve a quitarle importancia al asunto,
por lo que pueda pasar, pero creo que estamos ante un virus
que no es virulento y que no va a ser de una gravedad extrema
en España", asegura Manuel Oñorbe, ex
director general de Salud Pública.
En este sentido, este especialista destaca que es "bueno"
que el H1N1 afecte sobre todo a jóvenes sanos, lo
que constituye uno de los rasgos diferenciadores de esta
gripe respecto a otras. "Parece que se están
contagiando más porque viajan mucho y su sistema
inmunológico es más inexperto que el de los
mayores, pero eso también indica que el virus está
circulando por un colectivo donde no va a causar daños.
La gripe no mata, lo hacen las dolencias asociadas a ella,
que es lo que ocurre en los ancianos", afirma.
"Lo más sensato es esperar que no ocurra nada,
pero organizarnos como si fuera a pasar algo; observar,
vigilar y preparar la respuesta", recomienda Ferran
Martínez, del Instituto de Salud Carlos III.
Quedan tres meses para ver qué pasa.
Diario de la crisis
- Casos. Ayer, sábado, ni la Organización
Mundial de la Salud (OMS), ni el Ministerio de Sanidad actualizaron
sus datos. Sí lo ha hecho el Centro Europeo de Control
de Enfermedades (ECDC). Según sus cuentas, ya van
23.992 infectados en el mundo, y 139 muertos. Estos datos
suelen ser confirmados después por la OMS, que es
la fuente oficial para hacer el seguimiento del avance de
la epidemia, pero la organización no dará
datos -salvo catástrofe- hasta el lunes.
- Ritmo de propagación. La epidemia sigue con altibajos
en cada país, pero mantiene un ritmo casi estable
de un aumento del 10% diario, según el recuento de
la OMS (subieron en 2.667 diagnósticos entre el jueves
y el viernes).
- Europa. Ya hay 26 países del continente que han
informado de casos al Centro de Control de Enfermedades
de la UE. En total, el ECDC da 1.034 casos, con 75 hospitalizados.