La comida, la ropa y el techo serán
los pilares de los 'derechos subjetivos'
02.06.09 - El pleno del Parlament
ha aprobado, con la abstención del PP, la Ley de Servicios
Sociales que establece que todo ciudadano tendrá garantizados
unos mínimos de comida, ropa y techo y que, en el actual
marco de crisis económica, prevé la protección
de las personas que se encuentran en situación de dificultad,
especialmente en lo que se refiere a los colectivos más
vulnerables. Es la primera vez que una Comunidad autónoma
aprueba una ley de estas características.
A partir de la aprobación de la normativa, se iniciará
un periodo transitorio de una duración estimada de
18 meses que servirá para elaborar una cartera de
servicios sociales que se aprobará por decreto y
que, como elemento básico de la Ley, definirá
los "derechos subjetivos" que cualquier persona
podrá reclamar ante los tribunales.
Esta cartera se aprobará mediante un decreto, fórmula
que ha obtenido el respaldo de todos los grupos al considerar
que de este modo habrá más flexibilidad a
la hora de modificarla cuando sea necesario en función
de las necesidades de la sociedad balear.
De acuerdo lo establecido en el texto de la normativa,
una vez se haya valorado técnicamente que una persona
o familia se encuentra en situación de necesidad
que le impide acceder a una alimentación suficiente,
la Administración estará obligada a suplirla
a través de diversas posibilidades, como el establecimiento
de comedores sociales, bolsas de alimentos y becas para
comedores.
Si la Administración no lo hace, el afectado podrá
acudir a tribunales para exigir el cumplimiento de este
derecho subjetivo a no pasar hambre. El PP se abstuvo argumentando
que no queda claro quién asumirá el coste
de las garantías que contempla la ley.
Así se cumple una de las reclamaciones de los populares
que solicitaban el poder participar en la elaboración
de una cartera que, han exigido, no podrá suponer
nunca una rebaja del actual gasto que la comunidad realiza
en servicios sociales ni un descenso en la financiación
que en esta materia reciben consells y ayuntamientos.
Conviene señalar que otras comunidades tienen medidas
similares dentro de la cartera de servicios sociales de
las respectivas consellerias de Asuntos Sociales. Sin embargo,
las islas se convierten desde en la primera región
que vincula a una ley la garantía de estos derechos,
en las mismas condiciones que la sanidad y la escolarización
gratuita, según aclaró la consellera del ramo,
Fina Santiago.